El presidente de Honduras, Nasry Asfura, conocido como Tito Asfura, cumple su primer mes en el poder con medidas para reestructurar el Estado, fusionando o cerrando entidades públicas para reducir gastos y liberar recursos para inversión.
En política exterior, fortaleció la relación con Estados Unidos mediante un encuentro en Mar-a-Lago el 7 de febrero para relanzar la agenda de comercio e inversiones.
Económicamente, planea reingresar el 6 de marzo al Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones, revirtiendo la salida de 2024 para frenar la fuga de capitales extranjeros.
Misiones del FMI y Banco Mundial evaluaron la deuda, mientras cuenta con respaldo legislativo del Partido Nacional y Partido Liberal, aunque enfrenta deudas heredadas y baja liquidez estatal.
Asfura busca estabilizar finanzas y traducir la cercanía con Washington en resultados concretos para la economía hondureña.