La República Argentina mantiene una conexión histórica con el régimen iraní debido a los atentados terroristas contra la Embajada de Israel en 1992 y la AMIA en 1994, que causaron decenas de víctimas y persisten en la impunidad. Panelistas recordaron que parte de la cúpula de los ayatolás está siendo investigada por estos ataques, los más impactantes de Irán en Sudamérica.
Durante los atentados en la era de Carlos Menem, hubo negociaciones controvertidas con Irán que nunca se esclarecieron completamente, dejando consecuencias graves para las víctimas argentinas. Posteriormente, el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner también tuvo vínculos políticos con Teherán.
Estos hechos se mencionan en el contexto del actual bombardeo de Estados Unidos e Israel contra instalaciones nucleares y oficinas de Ali Khamenei en Irán, coordinado por Donald Trump y Benjamin Netanyahu, reviviendo la tensión regional que incluye la guerra de 12 días del año pasado.
Irán niega intenciones de detener su programa nuclear pese a negociaciones fallidas en Ginebra, lo que precipitó el despliegue del portaviones USS Gerald Ford y ataques quirúrgicos en el Golfo Pérsico, frustrados en Catar y Bahrain.