Tras el cierre de la prueba de bares, el conductor de MasterChef Celebrity revela que el gran beneficio de la noche es evitar el delantal negro mediante la preparación de un postre británico icónico, con recetas mostradas en pantallas de las estaciones.
Los participantes reaccionan con sorpresa y nervios, preguntando por detalles y bromeando sobre cocinar ellos mismos o el conductor, mientras encienden hornos y comienzan la preparación con apuro, ajustando fuego y descongelando masas congeladas.
Se escuchan instrucciones como bajar el fuego para evitar quemaduras, preparar gelatina y manejar masas pegajosas, en un ambiente caótico y divertido con frases como "dale dale" y "despacito".