El analista Gustavo Mura profundizó en el aislamiento internacional de Irán tras la muerte de Ali Khamenei, confirmada por Donald Trump, destacando que aliados como Rusia y China no intervendrán activamente por sus propios intereses. Rusia se limita a declaraciones formales debido a su guerra en Ucrania, mientras China prioriza el comercio y evita involucrarse en conflictos que afecten a países como Emiratos Árabes Unidos, donde se avistaron misiles sobrevolando Dubái.
Mura enumeró los países damnificados por daños colaterales iraníes, incluyendo Israel, Bahréin, Qatar, Irak, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudí y Jordania, todos sunitas opuestos al régimen teocrático chiíta de Irán, salvo Irak por afinidad religiosa. Estos naciones temen una escalada por el impacto en el petróleo y piden contención a Estados Unidos, priorizando la estabilidad comercial sobre la ideología iraní.
El experto planteó escenarios para la sucesión: un régimen teocrático renovado y más flexible podría surgir, con Trump dejando abierta esa posibilidad al eliminar "al asesino" Khamenei, siempre con aval israelí. Factores políticos como la posición precaria de Netanyahu y las ambiciones de Trump para un tercer mandato influyen, junto al rol clave de Israel en el ataque conjunto con Estados Unidos.
Mura alertó sobre posibles represalias: aunque el régimen descabezado es frágil, admiradores en Argentina, algunos mediáticos, podrían actuar con odio, desde acciones psicológicas hasta daños graves. Recordó los atentados terroristas ordenados por Irán en Argentina, como el a la embajada de Israel, justificando el refuerzo de seguridad en el país.