Israel y Estados Unidos atacaron instalaciones clave en Irán durante la madrugada argentina, incluyendo la residencia del líder supremo Ali Khamenei en Teherán, que quedó destruida. Fuentes israelíes reportan que Khamenei probablemente resultó herido o muerto, mientras que altos mandos de la Guardia Revolucionaria y el ministro de Defensa iraní también habrían fallecido.
Irán respondió con misiles contra Tel Aviv, Jerusalén, Haifa y bases estadounidenses en Qatar, Bahréin, Abu Dhabi y Kuwait. El presidente Javier Milei elevó el nivel de seguridad en Argentina, reforzando fronteras y operativos. Se cerraron espacios aéreos en Medio Oriente, dejando miles de pasajeros varados en aeropuertos como los de Qatar y Emiratos Árabes.
El conflicto impacta eventos deportivos globales. Un misil cayó cerca del circuito de Bahréin, suspendiendo tests de Pirelli para Fórmula 1 justo antes del GP de Australia. Cristiano Ronaldo no pudo llegar a Arabia Saudita, paralizando partidos del Al Nassr, y el amistoso Argentina-España en Doha está en duda por el ataque a la base estadounidense en Qatar.
Medios israelíes e iraníes confirman muertes de funcionarios del régimen islámico, en un escenario de conmoción mundial y alerta total en la región.