J.D. Vance, vicepresidente de Estados Unidos, descartó que una acción militar contra el programa nuclear de Irán derive en una guerra prolongada en Oriente Próximo, incluso si fracasan las conversaciones diplomáticas.
La declaración, publicada por The Washington Post, enfatiza que Washington mantiene todas las opciones abiertas sin enredarse en conflictos extendidos, similar a la operación en Venezuela el 3 de enero.
Vance subrayó que el presidente Trump no optaría por intervenciones indefinidas en la región.