Donald Trump calificó a Cuba como estado fallido en condiciones deplorables y reveló que dialoga con su gobierno para un posible control amistoso de la isla.
En declaraciones antes de viajar a Texas, Trump afirmó que Cuba está en 'gran descanso de problemas', sin dinero ni recursos, y que desde niño escucha sobre su situación, proponiendo ayuda positiva para sus habitantes y exiliados.
Sus dichos generaron repercusión internacional, aunque Cuba confirma disposición a dialogar pero no los contactos específicos mencionados por Trump.
El líder republicano enfatizó que podrían hacer algo positivo para personas expulsadas de Cuba que viven en EE.UU. y desean retornar.