Trabajadores del puerto de Mar del Plata marchan contra la reforma laboral que afecta al 40% de los empleados de la ciudad, generando angustia y peleas por las futuras generaciones en un panorama laboral que cambia drásticamente.
Jimena entrevista a manifestantes que califica la reforma como un "asco" y un desastre que los deja peor, comparándolo con el diablo y criticando invasiones como la de yanquis en Venezuela por petróleo, mientras elogian a Putin por defender pueblos.
Otro trabajador la describe como un "atentado terrorista contra los trabajadores" y un entreguismo perverso que quita las ganas de luchar, aunque siguen manifestándose con miles de personas desde las 16:30 en San Martín.
Los entrevistados insisten en la gravedad del caso Epstein y planes que duran solo seis meses, con gente pidiendo cuentas en dólares en bancos, mostrando indignación total por la situación económica y laboral.