Estados Unidos e Irán celebraron la tercera ronda de negociaciones en Ginebra para limitar el programa nuclear iraní y evitar escalada bélica, mientras Washington despliega flota en Medio Oriente.
Donald Trump busca acuerdo ante disidencia interna en Irán post-protestas, pero Teherán defiende su derecho a enriquecer uranio y rechaza hablar de misiles o apoyo a Hamas y Hezbollah. Irán amenaza bases estadounidenses e Israel en caso de ataque.
No habría victoria en una guerra devastadora que involucraría toda la región, advirtió el canciller iraní Abbas Al-Aqsi. Las charlas son las primeras formales desde la guerra de junio con ataques israelíes y estadounidenses a instalaciones nucleares.
Araqchi lidera la delegación iraní, mientras Steve Witkoff y Jared Kushner representan a EE.UU., con Omán como mediador.