La provincia de Buenos Aires registra un segundo caso de influenza aviar altamente patógena en aves comerciales en un establecimiento de reproductores padres pesados en Lobos.
El Laboratorio Nacional del SENASA en Martínez analizó las muestras y confirmó el diagnóstico, sumándose al foco detectado un día antes en Ranchos.
El SENASA dispuso la interdicción del predio, zona de control sanitario con restricciones de movimientos, refuerzo de bioseguridad, monitoreo y rastrillaje epidemiológico, además del despoblamiento sanitario, limpieza y desinfección.
La notificación se comunicará a la Organización Mundial de la Sanidad Animal. Argentina perdió el estatus de libre de influenza aviar, suspendiendo exportaciones, aunque el impacto es menor gracias a zonificación y regionalización que mantienen abiertos más de 35 países.
El sector avícola refuerza protocolos de bioseguridad según resolución 1699/2019 y observa la evolución para recuperar el estatus en 28 días sin nuevos focos.