El Senado aprobó la reforma laboral con 42 votos afirmativos, 22 negativos y 2 abstenciones, incorporando la eliminación del artículo 44 realizada por Diputados, que recortaba pagos por licencias médicas no laborales del 100% o 70% al 50%. Senadores opositores como José Mayans y Fernando Salino explicaron sus votos en contra, mientras que oficialistas de Santa Cruz optaron por abstenerse al considerar la versión modificada menos perjudicial.
El artículo 44 generó polémica por obligar a empleadores a pagar menos en casos de enfermedades o accidentes fuera del trabajo, sin intervención estatal, lo que críticos como Cristian Ritondo y el gobernador Sanz tildaron de inhumano. En otros países, el Estado cubre parte del salario, pero aquí se recortaba sin apoyo.
Se revelaron contradicciones internas en La Libertad Avanza: el senador Bartolomé Abdala y Paol Troni anunciaron insistir en reincorporar el artículo en sesiones ordinarias, pero Patricia Bullrich lo desmintió categóricamente diciendo "No". Juan Cruz Godoy, miembro informante, defendió el artículo como solución a abusos pero priorizó aprobar la ley actual para generar confianza e inversión, admitiendo que el oficialismo lo incluyó aunque no pasó en Diputados.
Periodistas destacaron la falta de conocimiento de legisladores sobre el proyecto, negociaciones ocultas con gobernadores y CGT por Diego Santilli y Bullrich, y tácticas oficialistas de reintroducir medidas rechazadas vía decretos o proyectos posteriores, como en presupuestos pasados. Senadores levantan la mano por órdenes de Casa Rosada sin leer el texto, según críticas.
Javier Milei tuiteó sobre la aprobación, mientras persisten internas que incomodan al gobierno ante el inicio de sesiones ordinarias el domingo.