En el Senado, la senadora oficialista por Córdoba Carmen Álvaro Rivero defiende la ley penal juvenil, argumentando que el primer delito del menor indica fallas en instituciones previas y urge actuar con profesionalismo para recuperarlo.
Critica la falta de límites previos que convierten la calle en escuela de delito, y lamenta la ausencia de la senadora Di Tulio al tocar el tema de la lectura.
Señala que muchos menores delincuentes no aprendieron a leer porque hace tres décadas se dejó de enseñar lectura, escritura y lógica en primer grado, abandonando a los chicos.
Afirma que la ley busca pacificar la sociedad y que enseñar a leer a menores con problemas es barato y posible con menos fondos.
Es el primer debate; luego sigue la reforma laboral, con el gobierno monitoreando.