El Senado aprobó ayer la media sanción a la ley de glaciares, generando incidentes afuera del Congreso.
La norma reduce las zonas protegidas para permitir nuevas inversiones mineras en áreas antes intocables por legislación ambiental, consideradas cruciales para proteger el medio ambiente frente a explotaciones mineras.
Ahora el proyecto pasa a la Cámara de Diputados para su revisión y posible aprobación final. Estas sesiones express de febrero suman victorias parlamentarias al Gobierno, junto con la reforma laboral.