El Senado argentino trata la reforma laboral y la baja de imputabilidad de 16 a 14 años, leyes clave que el presidente quiere aprobadas antes del 1 de marzo para su discurso de sesiones ordinarias.
Manifestaciones de piqueteros, organizaciones de izquierda, trotskistas, La Cámpora y sindicatos rodean el Congreso, con fuerte operativo policial que aplica la ley anti-piquetes para evitar cortes en avenidas como Entre Ríos, Rivadavia e Hipólito Yrigoyen.
La prensa tiene un lugar privilegiado para resguardar su labor. La reforma laboral eliminó el artículo 44 sobre licencias médicas en Diputados para ganar apoyo opositor y aliados, por lo que vuelve al Senado para aprobación final antes de promulgación.
Debates intensos entre aliados marcan el proceso, con legisladores discutiendo en el interior del Congreso.