Patricia Bullrich continuó su defensa apasionada de la ley penal juvenil en el Senado, relatando el caso de un joven de 15 años que mató a un empleado de estación de servicio en Rosario y tuvo que ser protegido en un programa de testigos porque los narcos lo iban a eliminar, destacando cómo la ciudad amanecía cerrada por el miedo.
La senadora enfatizó que gracias a medidas de seguridad se recuperó Rosario y Santa Fe, volviéndolas ciudades vivibles donde se puede caminar sin temor, criticando a la oposición por oponerse y afirmando que el Estado debe garantizar seguridad para tener libertad y convivencia.
Bullrich insistió en que la ley protege a adolescentes, repara víctimas y defiende a la sociedad, promoviendo una democracia madura con consecuencias para delitos, menos delincuentes y valores de responsabilidad, ley y orden, mientras rechazó la idea de militantes que convierten presos en héroes.
Tras aplausos y un minuto de silencio, el Senado votó la ley en general con 44 afirmativos, 27 negativos y 1 abstención, resultando aprobada, y pasó a la votación en particular del capítulo primero por medios electrónicos.
El senador Soria intervino brevemente para aclarar que Bullrich lo acusó de faltar a la verdad al cierre del debate.