La portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia, María Zajarova, declaró que la infiltración de una lancha rápida con matrícula de Florida en Cuba fue una acción deliberada para escalar tensiones y detonar un conflicto regional, en contexto de sanciones estadounidenses.
El Ministerio del Interior cubano informó que la lancha fue detectada en aguas territoriales en Cayo Falcones, provincia de Villa Clara. Al aproximarse guardacostas, los ocupantes abrieron fuego, hiriendo al comandante de la patrulla.
Cuatro ocupantes fueron abatidos y seis heridos en el enfrentamiento. La Habana calificó la embarcación como ilegal y tripulada por personas armadas. El incidente ocurre amid tensiones bilaterales, con flexibilización reciente en bloqueo petrolero de crudo venezolano a Cuba.