El encuentro parecía ganado en la primera media hora, pero Banfield empató con un gol de Méndez y remontó rápidamente a los 40 segundos del segundo tiempo, pese a ser un equipo muy limitado. La falta de concentración resultó clave, ya que un equipo como Banfield no puede darse el lujo de desconcentrarse.
La gente de River comparte el sentimiento de cariño por Gallardo. Cuando los jugadores recordaban jugar al fútbol bajo su mando, daba la sensación de por qué se va. River terminó el partido con nueve jugadores surgidos de las inferiores, cerca del deseo expresado por Gallardo de alinear once de la cantera en su primera etapa.
Gallardo se va con todos los honores en una despedida a la altura, dejando abierta la puerta para un posible regreso futuro.