Ricardo Montaner relató cómo se prepara para sus shows en el Movistar Arena, haciendo silencio total el día del concierto, evitando entrevistas y practicando vocalización vía Zoom con su profesora de México a las 19 horas, además de ejercicios con globitos para el diafragma.
El cantante compartió la anécdota hilarante de olvidar sus gemelos en los primeros dos shows, improvisando con gomas de pan lactal compradas en una panadería cercana, lo que generó tendencia y regalos de gemelos al día siguiente, mientras elogió el talento de sus hijos Mau y Ricky, Camilo y Evaluna, quienes lo sorprendieron subiendo al escenario con él.
Montaner reveló su devoción diaria recomendándose a Dios, orando con su banda antes de salir y destacando el rol de su esposa Marlen como gerente de la familia; contó salidas románticas en Buenos Aires como almorzar carne o comer pizza con amigos, y afirmó que todas sus canciones son favoritas porque conectan corazones, sin necesidad de reinventarse ya que el público lo ama auténtico.
El artista celebró la cuarta fecha agregada por demanda, el tour mundial de más de 100 shows y renovaciones de votos matrimoniales cada pocos años, como en India, tradición que heredaron Camilo y Evaluna en Guatemala, cerrando emocionado por la familia unida en el escenario.