El mercado laboral registrado en Argentina no crece hace 15 años pese al aumento de población, lo que derivó en 43% de empleo informal, planes sociales y empleo público como salidas.
Defendieron la reforma laboral para cambiar el marco regulatorio obsoleto desde 1974 y posibilitar el blanqueo de trabajadores precarizados, otorgándoles aportes jubilatorios, ART y vacaciones.
Denunciaron que el 43% de trabajadores no tiene derechos básicos como horas extras o vacaciones, mientras se discute fraccionarlas en 7 días, y cobran por debajo de convenios colectivos.
La medida es imprescindible para generar empleo y formalizar la economía.