La producción de Gran Hermano expuso su falta de controles al incluir a Brian Sarmiento, un exfutbolista con deuda alimentaria de 22 meses por cuotas de 100 mil pesos mensuales, totalizando unos 12 millones de pesos al dólar blue, según reveló el abogado de su exesposa Tessy, Horacio Solari.
Solari notificó a Telefe, Cuarzo y Paramount para embargar el sueldo semanal que percibe Sarmiento en el reality, argumentando que el participante aprovecha su viralidad para generar ingresos y cumplir solo cuando se expone mediáticamente, mientras la niña solo puede hacer valer sus derechos en esos momentos.
El panel criticó duramente a la producción por no averiguar el historial del concursante, recordando que Tessy ya había denunciado el tema hace años, y cuestionó decisiones pasadas como invitar a Mauro Icardi, otro deudor, o contratar a Wanda Nara pese a sus escándalos con la cuota alimentaria de sus hijas y falsas denuncias contra Icardi.
Señalaron fallos éticos en los controles, comparando con casos como Divina Gloria ingresando enferma o la violencia de Furia, avalada inicialmente, y advirtieron sobre varas desiguales para hombres y mujeres; el debate escaló al impacto en menores y la esperanza en nuevas autoridades de Telefe para evitar repeticiones.
Además, mostraron un cruce en la casa por una picada donde Janina Sili, nominada y con bajo presupuesto alimentario, se enfrentó a compañeros que picoteaban la comida, con Andrea del Boca intentando mediar como 'mamá' del grupo, generando preocupación por internas futuras sobre sueldos desiguales cuando salgan participantes.