Las manifestaciones contra la reforma laboral continúan frente al Congreso de la Nación, con organizaciones como Libres del Sur, ATE, UOM de Córdoba y grupos de izquierda permaneciendo en la plaza pese a desconcentraciones parciales. El vallado policial rodea el edificio y el operativo de seguridad se mantiene ante una protesta hasta ahora mayormente pacífica, aunque con oposición clara a la ley que el oficialismo busca sancionar en el Senado.
En la sesión del Senado, iniciada puntualmente pasadas las 11 de la mañana, el gobierno constituyó quórum fácilmente con 40 senadores y confía en repetir los 42 votos a favor del 12 de febrero. Se retiró el polémico artículo 44 sobre licencias por enfermedad, agilizando el trámite, aunque la oposición anuncia discursos extensos, judicializaciones y exigencias de control sobre el fondo de indemnizaciones.
Paralelamente, se discute la modificación al régimen penal juvenil para bajar la edad de imputabilidad de 16 a 14 años, con respaldo oficialista pero rechazo del PJ, que cuestiona su efectividad y el presupuesto provincial para instituciones. Jorge Capitanich alertó que podría quedar en letra muerta.
Recientemente, manifestantes arrojaron una bengala verde encendida hacia el perímetro policial, provocando gas pimienta, reubicación de vallas y despliegue de infantería motorizada, Grupo Antidisturbios y camión hidrante por Hipólito Yrigoyen y Entre Ríos. La situación se calmó sin mayores incidentes.
En otros puntos, trabajadores de FATE cortaron la Panamericana pese a conciliación obligatoria, complicando el tránsito hacia Buenos Aires, donde se sumaban cortes en el Obelisco. La CGT es criticada por no convocar paro, pese a movilizaciones previas.