Pilar Smith protagonizó un tenso cruce en vivo con Luis Ventura, presidente de Aptra, donde denunció como injusta y exagerada su expulsión por criticar la fallida transmisión de los Martín Fierro, revelando su descompensación emocional y defendiendo su libertad de expresión como periodista.
El panel debatió los motivos detrás de la decisión de la asamblea con 40% de socios presentes, que ratificó la expulsión pese a la apelación; se mencionaron afinidades con productores como Diego Suárez, beneficios en viajes y pautas publicitarias, y críticas maliciosas públicas en lugar de internas, mientras Ventura defendió que no preside a medida de socios individuales.
Pilar aclaró que aspira a presidir Aptra pero no se fue, sigue pagando cuotas y recibiendo mails, amenazando con renunciar si persiste el rechazo, aunque prioriza su amor por la profesión; el intercambio escaló con interrupciones y terminó en aplausos, con propuestas como trabajos sociales para su reincorporación.
Ventura insistió en que la votación mayoritaria (alrededor de 30 a 41) es legítima sin quórum mínimo estatutario, y que problemas internos no se ventilan públicamente para no dañar esfuerzos colectivos.