En Newark, tensiones escalaron tras persecución vehicular de agentes de ICE (Inmigración y Control de Aduanas de EE.UU.) que terminó en accidente múltiple involucrando vehículo con tres niños.
El alcalde Ras Baraka criticó duramente a los federales por ignorar leyes locales contra persecuciones salvo amenazas inminentes; policía local solo intervino post-accidente.
Testigos filmaron sospechoso esposado y hospitalizado. El suceso reaviva debate sobre métodos de ICE en ciudades con normas protectoras para residentes.