Panelistas en Crónica TV intensifican el debate sobre el impacto de la inmigración descontrolada, exigiendo echar a irregulares con antecedentes penales que ocupan terrenos, no pagan servicios y saturan hospitales públicos como el Argerich con tours de micros desde Bolivia para partos y operaciones subsidiadas por el Estado argentino.
Mirta Pérez relata anécdotas personales de abusos en el Hospital Argerich y cuestiona la ausencia de hospitales propios de comunidades paraguayas o bolivianas, a diferencia de los históricos Hospital Israelita, Italiano o Sirio-Libanés construidos por inmigrantes europeos que compraban tierras y generaban empleo, mientras los actuales toman terrenos y aceptan salarios bajos en delivery y construcción.
Ernesto Tenembaum defiende analizar caso por caso y critica el maniqueísmo, pero otros panelistas replican con ejemplos como el ministro de Salud de Salta priorizando gasas para argentinos y la fuga de médicos formados en Argentina a España por bajos salarios, recibiendo profesionales latinos que estudian residencias acá.
El debate deriva en críticas a planes sociales de cuatro generaciones, falta de formación técnica para sectores como Vaca Muerta y petróleo no convencional, donde jóvenes prefieren ser tiktokers antes que ingenieros, sumado a la destrucción de la familia y ausencia de políticas para el primer empleo.
Concluyen que el problema radica en educación degradada desde Alfonsín y Menem, economía y necesidad de priorizar el interés nacional con controles fronterizos, sin emparchar soluciones de 40 años de arrastre.