Pakistán, con un poderoso ejército de 600.000 hombres y potencia nuclear, lanzó bombardeos sobre Kabul y otras ciudades afganas en respuesta a ataques terroristas de talibanes en su territorio.
Los analistas destacan el histórico doble juego de Pakistán, que albergó a talibanes y Al Qaeda durante la ocupación estadounidense de Afganistán, incluyendo la captura de Osama bin Laden en Islamabad, un distrito militar.
Afganistán, liderado por talibanes que derrotaron a soviéticos y estadounidenses mediante guerrilla, no reconoce la Línea Durand, frontera de 2.600 km impuesta por británicos, origen constante de choques fronterizos.
Irán ofrece mediar, pero se espera respuesta talibán con posibles ataques terroristas en ciudades paquistaníes, mientras se cuestiona quién financia ahora a los talibanes tras perder a Pakistán como aliado.