Pakistán atacó Kabul, capital de Afganistán, acusándolo de proteger grupos terroristas que operan en la frontera, en una escalada de la histórica disputa por la línea Durand.
El gobierno talibán afgano no reconoce la frontera trazada en 1893 por británicos, que dividió familias y alimenta tensiones permanentes en una de las zonas más calientes del mundo.
La situación complica Medio Oriente, con Irán en charlas con Estados Unidos y preparativos militares yankis, sin resolución rápida a la vista en esta frontera artificial.