Pakistán lanzó ataques aéreos contra Kabul, la capital afgana, intensificando el conflicto con los talibanes tras meses de escaramuzas transfronterizas que ahora alcanzan ciudades principales.
Los bombardeos impactaron cuarteles y depósitos de municiones talibanes, según fuentes pakistaníes verificadas por Reuters, aunque las fechas exactas no se confirmaron de forma independiente; ambos países reportaron grandes pérdidas con cifras contradictorias.
La frontera conocida como Línea Durán, trazada por británicos en el siglo XIX y no reconocida por Afganistán, suma 2.600 kilómetros de puestos militares donde ocurren constantes choques con muertos de soldados y civiles.
Pakistán declaró que su paciencia se agotó y amenazó con responder cualquier réplica con toda su fuerza, mientras el mundo teme una guerra abierta que involucre a más países de la región a pesar de intentos diplomáticos fallidos.