En televisión mexicana, un padre argentino Juan Víctor gasta una broma fingiendo que su hijo Claudio se cree un perro terian, mostrando máscara y aullidos nocturnos.
El conductor pregunta seriamente sobre el comportamiento, y el padre responde con chistes como llevarlo al veterinario, castrarlo o tomarle temperatura por el recto.
Claudio, apodado Chiqui, orina en la cocina según el relato, y los papás dicen preferir que trabaje en vez de actuar como animal.
Los panelistas celebran el trolleo, preguntándose si los mexicanos cayeron y destacando el humor del mobile.