Las negociaciones nucleares entre Estados Unidos e Irán en Ginebra fracasaron sin avances sobre el programa nuclear iraní, misiles balísticos y apoyo a Hamas y Hezbollah. Donald Trump expresó su descontento con las conversaciones, mientras el líder supremo Ali Jamenei rechazó ceder en el enriquecimiento de uranio y el ministro Abbas Araghchi calificó las demandas estadounidenses como "excesivas", incluyendo la eliminación permanente del programa nuclear.
Los portaaviones estadounidenses Gerald Ford se aproxima a Haifa para defender a Israel y Abraham Lincoln está posicionado en el mar Arábigo para atacar Irán. Panelistas advierten que ataques podrían ser inminentes en las próximas 48 horas, con la reunión de Ginebra como última oportunidad diplomática antes de una nueva ronda la próxima semana.
Gobiernos de Estados Unidos y China ordenaron evacuar personal diplomático de Israel e Irán por riesgos elevados, recomendando no viajar ni moverse innecesariamente. El lunes, el secretario de Estado Marco Rubio se reunirá en Israel para discutir el tema, en medio de tensiones en Gaza y Medio Oriente.
La OIEA, dirigida por el argentino Rafael Grossi, reportó no poder verificar el destino de 440 kilos de uranio enriquecido al 60% en Irán, suficiente para bombas nucleares. Desde la "guerra de los 12 días" con bombardeos estadounidenses, Irán expulsó inspectores, forzando monitoreo satelital; Grossi recibió amenazas de muerte y no garantiza suspensión del enriquecimiento.