El presidente de Honduras, Nasri Tito Asfura, cumple su primer mes en el poder con énfasis en fortalecer relaciones con Estados Unidos y reestructurar el Estado.
Desde su investidura el 27 de diciembre, impulsó un plan de reordenamiento institucional que fusiona o cierra entidades públicas para reducir gasto corriente y liberar recursos para inversión. En política exterior, se reunió el 7 de febrero en Mar-a-Lago para relanzar la agenda bilateral de comercio e inversiones.
Asfura prevé oficializar el 6 de marzo el retorno de Honduras al Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones, revirtiendo la salida de 2024 para frenar la fuga de capital extranjero. Misiones técnicas del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial visitaron el país para evaluar la deuda y ajustar programas financieros.
El mandatario cuenta con respaldo de una alianza legislativa entre el Partido Nacional y el Partido Liberal, que facilitó aprobaciones de decretos, aunque enfrenta deudas heredadas y embargos que reducen la liquidez estatal.
Asfura completa su primer mes entre respaldo político y el desafío de estabilizar finanzas y traducir cercanía con Washington en resultados concretos para la economía hondureña.