Mirta Legrand protagonizó una negociación dura al firmar su primer contrato con Canal 9 tras la muerte de Daniel Tinayre. Un panelista relata la anécdota contada por un testigo presencial: autoridades del canal, incluyendo Carlos Rottenberg y Viviana Romay (hija de Alejandro Romay), van al departamento de Mirta con todo acordado. Ella pide la lapicera de Tinayre para firmar, pero se detiene, se levanta y mira por el ventanal hacia la Avenida Libertador.
Todos preguntan qué pasa y Mirta responde que no puede firmar porque no sabe si le va a alcanzar el dinero que le ofrecían. La situación genera desconcierto entre los presentes. Viviana Romay llama por teléfono fijo a su padre Alejandro Romay para informar que Mirta no firma y quiere más plata.
Romay pregunta cuánto quiere y autoriza dar más dinero, pero Mirta también exige una participación en el programa. Los contratos se modifican en el momento, sin PDFs ni documentos digitales como en esa época de los años 90, llamando a la oficina legal del canal para ajustes. El panel resalta la astucia de Mirta en la negociación.
El relato se interrumpe por comerciales pero se retoma después, enfatizando que es textual de un testigo del departamento comercial de Canal 9 que quedó asombrado.