Las fuerzas federales mexicanas abatieron a Nemesio Oseguera Cervantes, alias El Mencho, el narcotraficante más buscado del mundo y líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, en un operativo planeado íntegramente por México con inteligencia de Estados Unidos pero sin participación directa estadounidense.
La presidenta Claudia Sheinbaum destacó la soberanía e independencia de México en la lucha contra el narcotráfico, manteniendo buena relación con Donald Trump pero rechazando intervención directa de Estados Unidos, que considera a los cárteles como organizaciones terroristas.
Sheinbaum se desmarca del enfoque de su antecesor Andrés Manuel López Obrador, quien priorizaba "abrazos no balazos" para atender causas sociales como pobreza, y avanza con cooperación limitada, entregando a EE.UU. casi 100 detenidos sin pena de muerte.
Omar García Harfuch, secretario de Seguridad y sobreviviente de un atentado del mismo cártel en 2020, lidera la actitud combativa de las Fuerzas Armadas, que enfrentaron 27 agresiones posteriores con pérdidas de 27 elementos.
Sheinbaum recibe respaldo de Gianni Infantino, presidente de la FIFA, para el Mundial 2026 en sedes como Guadalajara, Ciudad de México y Monterrey, donde la estabilidad es clave ante posibles guerras internas en el cártel.
Panelistas advierten que la muerte de Mencho no acaba con el narcotráfico, que tiene presencia en más de 15 países, y podría generar más violencia.