María, la madre de Loan, desafía directamente a los detenidos en el juicio por la desaparición de su hijo: "Le diría que se quiebren, que se quiebren, que diga alguien", exigiendo saber dónde está el niño y poder traerlo de vuelta lo antes posible.
Desesperada tras un año y ocho meses sin noticias, María reclama acelerar el debate oral antes del 13 de marzo y destaca que su hija menor también sufre la ausencia. La familia ha recibido amenazas y todo tipo de mensajes, pero mantiene la conciencia tranquila.
El Ministerio Público Fiscal y la DOIC investigan las imágenes amenazantes con inteligencia artificial para rastrear su origen. María aclara que no escuchó la versión de la abuela sobre el "Pombero" y mantiene distancia con ella, limitándose a saludos formales.
En la entrevista, preguntan sobre la protección familiar y las declaraciones previas, mostrando la angustia continua por encontrar a Loan.