Las lluvias torrenciales en el sureste de Brasil causaron más de 50 fallecidos, con persistencia de precipitaciones que generan nuevas inundaciones y derrumbes.
La mayoría de víctimas se registraron en Juiz de Fora, ciudad de medio millón de habitantes en el sur de Minas Gerais, cerca de la frontera con Río de Janeiro, y en Uvá, a 100 km en la Zona da Mata.
Bomberos y fuerzas de seguridad mantienen operativos de rescate, mientras 3.600 habitantes de Juiz de Fora y Uvá abandonaron sus hogares y están en refugios temporales desde el lunes.