La empresa Láctea Alimentos Refrigerados Sociedad Anónima, declarada en quiebra por resolución judicial en noviembre de 2025, apagó definitivamente sus líneas de producción.
En Lincoln, Buenos Aires, dejó sin empleo a 180 trabajadores; en Montecristo, Córdoba, otros 200 operarios quedaron desempleados, totalizando cerca de 400 personas afectadas.
El cierre siguió al fracaso del concurso preventivo de abril de 2024, sin acuerdos para continuidad, avanzando a liquidación total e inhibición de bienes.
La fábrica en Lincoln era pilar del empleo formal y economía regional, dedicada a yogures, flanes y postres refrigerados, con personal de extensa trayectoria.