En las perlitas de la sesión del Senado sobre la ley que baja la imputabilidad a 14 años con penas máximas de 15 años, Martín Soria, hijo de Carlos "Gringo" Soria y exministro de Justicia, rechazó encerrar a menores por tanto tiempo sin resocialización, cuestionando su efectividad ya que saldrían a los 29 años.
La oposición criticó el financiamiento de 23 mil millones de pesos, que solo alcanza para construir unos 300 metros cuadrados por distrito, equivalente a un tres ambiente, pese a los delitos menores ser ínfimos en procesos penales. Julián Aditulio confrontó a la presidenta por violar el reglamento, mostrando el texto y acusándola de no cumplirlo, elevando la tensión con chicanas.
Juliana Di Tullio anunció que será la primera ley derogada cuando volvamos a ser gobierno, sumándose a expresiones similares de Germán Martínez en Diputados, mientras el gobierno destaca la paradoja de kirchneristas votando a favor del artículo 44 que quedó vigente. Patricia Bullrich pidió un minuto de silencio por víctimas sin justicia.
Soria intentó aclarar contra Bullrich post-votación, pero fue cortado. El experto Juan Pablo Gallego calificó la ley de catástrofe, inaplicable pronto por plazos de construcción, mal redactada al derogar incluso el Código Civil, y criticó equiparar menores de 14 con 17 años.