En el segmento "Chef al diván" de #JuegoChino, Joaquín Plata revela sus dudas iniciales para aceptar Masterchef Celebrity, similar a su rol en la serie de Fito Páez sobre Charlie, pero el entorno y psicólogos lo convencieron pese a la crisis laboral general que menciona con sensibilidad hacia jubilados y desocupados.
Plata admite ser prejuicioso al llegar al programa, pensando que no tenía nada en común con futbolistas y jóvenes, pero conectó primero con Susana Giménez por cultura; descubrió que sus ideas eran erróneas y formó un vínculo fuerte con Wanda Nara, unidos por quemar la comida en un curso.
Cuenta anécdotas como fabricarse una medalla negra por no ganar ninguna pese a cuatro meses esforzados, escándalos como sus huevos perfectos ignorados por corrupción alegada, y su superpoder de besar a participantes para 'salvarse' como segundo peor cocinero detrás de Ventura.
Revela el impacto del programa en su público, ahora con niños y señoras fans, y cierra feliz de volver a su vida normal, regar plantas y ensayos musicales, sin extrañar el ritmo intenso.