Los invitados en Escuela de Cocina criticaron que el canal y la gente se enfoquen exclusivamente en opinar sobre las infidelidades de Luciano Castro, como si no existieran otros problemas en Argentina.
Expresaron que lo quieren mucho y esperan que salga adelante, ya que se merece ser feliz porque todos se pueden equivocar.
Cuestionaron por qué se exige tanta dignidad a un actor en su vida privada y afirmaron que no deberían colgar a nadie en la plaza por errores personales.