Torrenciales lluvias de 26 horas provocaron inundaciones severas en la isla de Bali, principal destino turístico de Indonesia, transformando calles en ríos con hasta 80 centímetros de agua.
El aumento repentino del caudal dificultó el tránsito vehicular y peatonal, afectando casas, rutas, calles e infraestructura hotelera, donde el agua ingresó a plantas bajas.
Personal de hoteles auxilió a huéspedes, muchos argentinos en la zona, resguardando pertenencias, mientras fuertes vientos causaron apagones y bloqueos de carreteras.