La ley espiritual de guerra exige intimar a enemigos como espíritus de enfermedad, artritis, asma o reuma, dándoles plazo para irse por las buenas o enfrentando ayuno y oración. Cristo ya liberó de dolencias mediante su sangre, pero hay que declararles salida inmediata.
Se debe intimar también a la miseria, pobreza y estancamiento económico, pese a la quiebra natural de Argentina hasta 2070, pues Dios posee toda plata y ordena desalojar espíritus usurparios.
Espíritus en familias, esposos e hijos deben irse, declarando que la familia servirá al Señor y descendencia será bendita. Proclamen guerra para ver gloria de Dios en salud, economía y hogar, con victoria asegurada por las buenas o malas.
El auditorio aplaude fuerte esta palabra bendita de Dios.