River Plate venció 3-1 a Banfield en la despedida de Marcelo Gallardo, quien recibió una ovación masiva del Monumental pese a la crisis del equipo.
Los hinchas silbaron fuertemente a los jugadores y al banco suplente al salir a la cancha, contrastando con el apoyo a Gallardo, a quien ven como víctima y no responsable de los bajos rendimientos.
Panelistas debaten que los silbados son mayoritariamente jugadores traídos por Gallardo, pero critican silbar al 95% del plantel; destacan el repudio general por salidas nocturnas y falta de compromiso.
El estadio "habló" con silbatina histórica al equipo titular y suplentes, dictaminando culpables a los futbolistas en esta etapa.