La casa de Gran Hermano vive otro día cargado de tensiones tras la salvación de tres participantes por el público, generando especulaciones y un fuerte sentimiento de aislamiento entre los jugadores.
Kenneth comienza la mañana quejándose con sus compañeros antes del mate, mientras Cipio se levanta de mal humor. Incoya realiza promesas ilusionantes con mucho show, refiriéndose a los "choros del canasto" como privarse o enojarse.
En la casa nacen apodos, bandos y el autodenominado Grupo de la Maldad, con conversaciones sobre votos y preferencias como "la morena no me gusta".
Los conductores enfatizan que en Gran Hermano no basta con caer bien, ya que solo sobreviven quienes logran adaptarse al juego.