Gran Hermano realizó su primera edición sin casting presencial tradicional, optando por llamadas telefónicas para convocar a los participantes, según comentan en el panel.
Afirman que ninguno de los que hicieron fila presencial entró, destacando un porcentaje muy bajo o nulo de seleccionados por esa vía.
Panelistas discuten la estrategia de producción, que permite tanto convocar directamente como que la gente haga casting online.