La Gendarmería Nacional organiza un operativo con cordones de infantería, vallas reforzadas con alambres y precintos, y matafuegos preparados en la esquina de Rivadavia y Entre Ríos, zona habitual de conflictos con incendios, bombas molotov y cestos de basura prendidos fuego durante manifestaciones anteriores. También despliegan camiones hidrantes de la Prefectura Naval Argentina para contener posibles disturbios.
Las columnas de organizaciones de izquierda como PTS y La Cámpora avanzan por Avenida de Mayo hacia el Congreso gritando contra el cierre de FATE, la reforma laboral y despidos, escoltadas por fuerzas de seguridad. Muchos manifestantes llegan con caras tapadas por capuchas, barbijos, anteojos y máscaras antigases desde temprano, generando preocupación en el operativo por posibles incidentes.
En la puerta de la fábrica FATE, trabajadores mantienen un acampe tras despidos masivos y cortaron la Panamericana esta mañana por una hora en protesta contra la reforma laboral, dejando un carril. Planean sumarse a la marcha al Congreso al mediodía.
Jorge, un trabajador despedido, relata desazón y bronca por el cierre decidido por el dueño Madanes junto al gobierno, exige reabertura inmediata de la planta o su estatización para no convertirse en "muertos sociales", y denuncia maniobras de la empresa para presionar con indemnizaciones inferiores y romper la resistencia al acampe.
El Senado debate hoy la reforma laboral y la baja de imputabilidad, con posibles familiares de víctimas de delincuencia en los balcones. Abogado laboralista Matías Di Salvio advierte que la reforma beneficia a empleadores y prevé lluvia de juicios, con la Justicia del Trabajo recibiendo 12.000 causas mensuales en CABA.