Manifestantes de izquierda, gremios y jubilados protestan frente al Congreso contra la reforma laboral en discusión en el Senado, con un enorme dispositivo de seguridad de dos mil efectivos federales que valló todo el perímetro para evitar confrontaciones.
Los incidentes iniciaron en la mañana cerca del Obelisco, donde hubo forcejeos, gases lacrimógenos y postas de goma cuando militantes intentaron cortar la 9 de Julio; la policía los replegó inicialmente por falta de efectivos pero luego los acompañó por veredas hasta la plaza, dividiendo las concentraciones entre agrupaciones de izquierda en Rivadavia y gremios combativos con La Cámpora en Hipólito Yrigoyen.
En entrevistas en vivo, un jubilado denunció el veto al 7% de aumento y el uso de fondos ANSES para indemnizaciones por despidos; docentes anunciaron paro nacional el lunes por salarios de pobreza y precarización; trabajadores formales criticaron la eliminación de ítems en indemnizaciones como el aguinaldo en el artículo 245, afirmando que toda la ley perjudica al laburante.
El Congreso está blindado con gendarmería, prefectura, camiones hidrantes y bomberos; calles cortadas generan caos vial, y reporteros advierten que la movilización se intensificará con posible uso de bombas de estruendo mientras avanza el debate parlamentario.