El FBI despidió al menos a seis agentes involucrados en la investigación de 2022 sobre la presunta retención de documentos clasificados por Donald Trump en Mar-a-Lago.
El allanamiento en la residencia de Trump en Florida reveló archivos secretos sobre temas nucleares y defensa, tras su mandato; se alegó obstrucción a la recuperación.
En julio de 2024, un juez desestimó el caso por nombramiento ilegal del fiscal Jack Smith; el director del FBI ordenó los despidos, criticados por una asociación de agentes por violar debido proceso.
El FBI no comentó; un juez bloqueó un informe de Smith a pedido de Trump.