Un fan invadió la cancha durante un amistoso y se acercó peligrosamente a Lionel Messi, enganchando su pierna mientras la seguridad lo tironeaba y lo sacaba, con varios intrusos más intentando saludarlo.
Con 12.000 personas en el estadio y 1.500 efectivos, la seguridad no pudo contener la avalancha, generando tensión pero sin lesiones; panelistas destacaron el riesgo y criticaron la protección.
El partido terminó 2-0 a favor del equipo de Messi, en gira con David Beckham para facturar, pero generó preocupación por posibles intenciones maliciosas.