Imágenes de restos de ataques rusos revelan que Moscú utilizó el misil de crucero 9M729, con capacidad nuclear y prohibido por tratados internacionales.
Dos expertos analizaron fragmentos proporcionados por fuentes ucranianas de las fuerzas del orden, confirmando su despliegue en decenas de ocasiones durante el conflicto.
El desarrollo de este misil llevó a Donald Trump a abandonar en 2019 el Tratado sobre Fuerzas Nucleares de Alcance Intermedio, alegando que excedía los 500 kilómetros permitidos.
Este hecho ilustra el derrumbe del control de armas nucleares post-Guerra Fría, tras la expiración este mes del New START entre EE.UU. y Rusia.
La Fiscalía General de Ucrania reportó en noviembre un misil similar lanzado el 5 de octubre pasado por Rusia.