Dos esquiadores en una pista riesgosa de California descubrieron a un hombre completamente enterrado cabeza abajo en nieve profunda, a más de un metro y medio, posiblemente por una pequeña avalancha.
Los rescatistas, al ver solo los esquíes sobresaliendo, corrieron desesperadamente para excavar la nieve y liberar al atrapado, quien se asfixiaba y enfrentaba minutos decisivos para sobrevivir.
Lograron sacarle la nieve del rostro, permitiendo que respirara, en un rescate impresionante que evitó un desenlace fatal.