Lanús se coronó campeón de la Recopa Sudamericana al vencer a Flamengo en el Maracaná, resistiendo al equipo millonario con figuras como Lucas Paquetá pese a su alto salario anual.
El triunfo se selló con el gol clave de Dylan Aquino sobre el final: mano a mano con el arquero, gambeteó al uno y definió para la victoria y la consagración del pueblo granate, festejada bajo la lluvia en una noche épica.
En la ida, un cabezazo de Canales en el alargue había puesto las cosas a favor; Alejandro Domínguez, presidente de Conmebol, presenció la entrega de medallas, mientras el arquero Rossi falló por exceso de confianza.
El público aplaudió generalizado la hazaña del club.